Cuando la mayoría de la gente piensa en un SUV propulsado por hidrógeno, imagina tecnología de vanguardia, conducción silenciosa y eficiencia a largo plazo. Desafortunadamente, para el propietario de un Hyundai Nexo 2022, la realidad fueron semanas sin un coche funcional, averías recurrentes y serios problemas de seguridad. En lugar de disfrutar de las ventajas de un vehículo futurista, el conductor pasó meses lidiando con zumbidos, sensores defectuosos y mal funcionamiento del hardware.

La primera señal de problemas apareció a poco más de 41.000 millas, cuando el Nexo emitió un fuerte zumbido que empeoraba a medida que el coche iba más rápido. Los técnicos rastrearon el sonido hasta el conjunto del engranaje reductor y realizaron una reparación exhaustiva, retirando el conjunto de la transmisión para reemplazar la pieza defectuosa. La solución debería haberles dado tranquilidad, pero el alivio no duró.

En cuestión de días, el zumbido regresó. El Nexo regresó al concesionario, esta vez permaneciendo allí más de siete semanas mientras los técnicos reemplazaban el motor eléctrico y el eje de transmisión. Para colmo, la manija de la puerta trasera derecha se desprendió y tuvo que ser reemplazada y pintada. Para un vehículo que se promocionaba como avanzado y confiable, un tiempo de inactividad tan prolongado con este kilometraje era preocupante.

Luego vino el problema más preocupante de todos: una advertencia del sensor de fuga de hidrógeno apareció en el tablero alrededor de las 46,000 millas. Debido a que este SUV está impulsado por celdas de combustible de hidrógeno, cualquier problema con un sensor de fuga es un grave riesgo de seguridad. Después de casi un mes en el taller, los técnicos confirmaron que el sensor estaba defectuoso y lo reemplazaron. Al mismo tiempo, la manija de la puerta del conductor también tuvo que ser cambiada, lo que resalta aún más cómo el hardware de este vehículo parecía fallar pieza por pieza.

Para este punto, el Nexo había pasado más de 80 días fuera de servicio en menos de un año, con el tren motriz principal y los sistemas relacionados con la seguridad averiándose repetidamente. Bajo la ley limón de California, este tipo de historial claramente califica al SUV como un limón. La ley protege a los consumidores de vehículos que sufren defectos repetidos o pasan una cantidad excesiva de tiempo en el taller. Los problemas que afectan al tren motriz y al sistema de hidrógeno socavan directamente la seguridad y confiabilidad del vehículo, haciéndolo inadecuado para su uso previsto.

Con la asistencia legal de los Expertos en la Ley Limón, el propietario presentó una demanda contra Hyundai y logró librarse del Nexo defectuoso. En lugar de seguir arriesgándose con un vehículo que presentaba riesgos constantes, el consumidor obtuvo una solución y pudo adquirir un auto más seguro y confiable.

Si su vehículo ha estado atascado en el taller durante semanas o se sigue descomponiendo a pesar de múltiples reparaciones, no tiene que aceptarlo como su “nueva normalidad”. Póngase en contacto hoy mismo con los Expertos en la Ley Limón para averiguar si su auto califica para una recompra o un reemplazo bajo la Ley Limón de California.

The Lemon Law Experts
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