El propietario de una Ram 3500 2021 esperaba una camioneta robusta y confiable, diseñada para trabajos pesados, pero el historial de reparaciones del vehículo reveló una realidad distinta. La camioneta comenzó a presentar fallas eléctricas y en la cámara que resultaron difíciles de solucionar. La primera visita importante al taller se produjo cuando la cámara de reversa empezó a mostrar una pantalla negra en lugar de una imagen.
Los técnicos localizaron el problema en el cableado dentro del portón trasero y encontraron evidencia de filtración de agua alrededor del conjunto de la tercera luz de freno. Durante varios días, reemplazaron el arnés del portón trasero, la cámara y el conjunto de luces, actualizaron el software del radio y verificaron que tanto la cámara de carga como la trasera funcionaran correctamente.
Poco después, la camioneta regresó al taller por problemas con los estribos. El propietario informó que los estribos eléctricos permanecían extendidos incluso después de cerrar las puertas. El taller detectó un soporte flojo en el lado del conductor y un motor de articulación en el lado del pasajero que se atascaba durante su funcionamiento. Reemplazaron el motor y el conjunto de la articulación, y ajustaron los soportes antes de confirmar el correcto funcionamiento.
Tras un tiempo, comenzaron a aparecer problemas eléctricos más graves. La Ram tuvo que ser remolcada al no arrancar. Los escaneos de diagnóstico revelaron más de cuarenta códigos de falla, varios módulos inoperativos y señales de actividad de roedores bajo el capó. Tras una exhaustiva búsqueda, los técnicos descubrieron un cortocircuito en el centro de distribución de energía (PDC). Reemplazaron el PDC y volvieron a probar la camioneta hasta que arrancó y se apagó correctamente. A pesar de esta reparación, el vehículo continuó presentando un rendimiento eléctrico irregular, incluyendo baterías descargadas, errores de comunicación entre módulos y fallas de carga que lo dejaban inutilizable.
Unas semanas después, el propietario volvió a llevar la camioneta tras repetidos problemas de arranque y una advertencia sobre el sistema de carga. Los técnicos determinaron que ambas baterías tenían fallas internas y las reemplazaron antes de realizar varias actualizaciones de software a los sistemas de control del tren motriz y la transmisión. Aun con los nuevos componentes y las actualizaciones instaladas, los registros muestran que la camioneta experimentó una inestabilidad eléctrica continua que afectó sistemas críticos.
Durante varias visitas a lo largo de muchos meses, la Ram 3500 pasó semanas en el taller para diagnósticos eléctricos, reemplazo de piezas y reprogramación. Cada vez, la camioneta era devuelta como funcionando correctamente, solo para que poco después surgiera otro problema eléctrico. Las fallas repetidas de componentes esenciales como cámaras, cableado, baterías y sistemas de arranque dejaron al propietario con un vehículo poco confiable, no apto para uso diario ni para remolcar. Si esta historia le resulta familiar, podría tener derecho a una compensación bajo la ley de protección al consumidor de su estado.